La taza no me calzaba completamente, la pegaba una y otra vez, como tambien la desarmaba a cada rato. No se podia hacer "trampa", asi que la tuve que pegar como pude. Me parecio increible que no calzaran las piezas, ya que como se desarmaron tenian que rearmarse.
Aprendi a que uno debe tener mucha paciencia y calma para hacer un trabajo con tanta precisión, ademas me hice una idea de como "rediseñar"(me imagino en forma basica) un objeto.
El trabajo de la taza, me permitió entender un poco más en practica la idea en si, de la tarea que un diseñador industrial realiza.
He podido darme cuenta de la contradiccion que se da entre la simpleza del objeto intervenido y lo dificultoso de su modificacion, de la prolijidad, paciencia y templanza que debo aprender a desarrollar y construir.
